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Soy Ana
Fundadora del centro Yoga Sukha en el barrio de Amara, en Donostia.
foto de una mujer haciendo un asana

Lo mío con el yoga fue un auténtico flechazo. Fui a mi primera clase de yoga sin saber muy bien qué es lo que buscaba pero entre aquellos movimientos, respiraciones y pausas, conseguí, por un momento, concentrar plenamente mi mente -siempre agitada- en lo que estaba haciendo. Esa sensación, desconocida hasta entonces, me cautivó por completo y me llevó a practicar yoga siempre que podía.
Mi vida era extremadamente estresante por aquel entonces y estar en la esterilla me daba mucha paz, cada vez más… y poquito a poco, veía cómo el yoga iba transformándome, ganando en confianza, autoestima, seguridad en mi misma y un largo etcétera.

Foto de una profesora ajustando su alumna

El yoga me gustaba tanto que al cabo de unos años de práctica me animé a realizar la formación de profesores en Viniyoga, una variante de Hatha Yoga no tan conocida como otras, en la que la premisa es que la persona no es quien debe adaptarse al yoga sino el yoga el que debe ajustarse a la persona.

Foto de un juguete escrito 123 yoga

Como soy muy niñera, quise formarme también en yoga para niñ@s y adolescentes, proporcionándoles así las herramientas del yoga totalmente adaptadas a su edad.

Foto de una mujer tocando un cuenco tibetano

Además, me he formado como terapeuta de sonido a través de cuencos tibetanos, gongs y canto de armónicos.​

imagen cenital de una mesa con varios platos de verduras

Otra de mis pasiones es la alimentación saludable, lo que me ha llevado primero a estudiar cocina vegetariana y a profundizar en la alimentación antiinflamatoria después.
Tanto a nivel profesional como personal, cada día intento dar lo mejor de mí y ser coherente con lo que pienso, siento, digo y hago.

Me siento toda una afortunada de que mi pasión sea también mi profesión y pueda transmitir esta maravillosa disciplina que tanto me ha ayudado, deseando que también te ayude a ti a llevar una vida más plena, más satisfactoria y más acorde con los valores tan importantes que el yoga promueve.